VI SOBRE LOS SUEÑOS

Hablare sobre los sueños y sobre lo que sucede en esa otra pantalla de realidad mientras dormimos, lo digo en plural, porque es posible que alguno de ustedes se sienta identificado con algún elemento de esta historia.  

Este cuento está basado en hechos reales, de los cuales desconozco si existe comprobación científica, pero si he encontrado alguna información que corroborara lo que procedo a relatar:  


No recuerdo exactamente la edad en la que uno reconoce que tiene uso de razón, pero desde niña he reconocido que tengo una habilidad en la navegación de sueños, poder “despertar dentro del sueño” y caer en cuenta que era un sueño, eso que llaman sueños lucidos, volar, visitar lugares, y despertar al día siguiente recreando en la mente cada detalle de lo soñado, como una película viva y real de una realidad paralela.

 

Los sueños pueden ser todo y nada a la vez, pueden ser realidades alternas párelas, como líneas de tiempo pasadas y futuras,  


Pueden ser códigos de información, señales, instrucciones.

 

Pueden reflejar el estado emocional más próximo, estar feliz, triste, preocupado, tranquilo, esas emociones que son inevitablemente innatas al ser humano, son como olas, que vienen y van.

 

Y como humanos aprendemos a surfearlas.  


Como puentes de comunicación con otras consciencias, con otras frecuencias; de alguna manera nos conectamos con otros Seres, en el mundo onírico navegan las consciencias como redes de comunicación, podemos adelantarnos a los acontecimientos, o dirigirlos desde ese punto,

 

Reflejan de alguna forma el estado de tu inconsciente, ese centro de almacenamiento de nuestros recuerdos, miedos, deseos, lo que nuestros sentidos han almacenado sobre como percibimos el mundo.  


A los sueños arrastramos un hilo de información que está compuesto por las impresiones de lo que vemos cuando estamos despiertos, lo que escuchamos, nuestra cotidianidad, para reconocernos también en ella, hacernos de alguna forma conscientes de lo que estamos haciendo con nuestra vida diariamente, lo que absorbemos en nuestro día a día,  


Para mí los sueños son como un patio de juegos, en el que podemos sentarnos a observar como si de una pantalla se tratara. Observar y almacenar la información.  


Y si también creo que puede llegar a ser una habilidad, una práctica.  


También un regalo de inspiración, en los sueños pueden ocurrir las más grandiosas ideas, la solución a algún problema, visitar lugares increíbles, navegarte 


Creo que es una práctica porque ese mundo onírico también tiene un propio lenguaje, que es un lenguaje propio, el lenguaje de la experiencia personal, esos sueños ya codificados, los sueños comunes y esporádicos, esos que ya tienen su significado particular, como soñar cuando se caen los dientes, soñar con ratones, con árboles, cada uno le puede dar su propia interpretación, y eso creo que se logra con la práctica, aunque si también de manera innata.  


Innata habilidad de los seres humanos.  


mis herramientas para la práctica son: de preferencia dormir con el estómago vacío o liviano, respirar antes de dormir para bajar mi ritmo a uno más tranquilo y relajado, no tener televisor en mi cuarto, y si estoy en otros cuartos pues apagarlo antes de dormir, agradecer por el día que se fue; paso que puede aplicar o no en caso de que sea una siesta, los audios de frecuencias, ondas, cuencos, alineación, también llevar un diario de sueños, no todos, pero si los sueños más icónicos,  


Son todo y son nada, porque habrá sueños que hay que dejar pasar, habrá sueños que no tengan ningún sentido o significado, al final los sueños, sueños son.  

 



 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Cartas de Mi para Mi - Noviembre

CARTA A LOS VALIENTES